viernes, 23 de agosto de 2013

Una mirada sobre nuevas tecnologías y su impacto social

Por Luis Alberto Climenti

En los tiempos que corren esta instalada la idea de que todos estamos conectados. La velocidad y la instantaneidad son algo bien visto. Pero ¿que tan conectados estamos realmente? No se puede negar que en la actualidad las comunicaciones han acercado al mundo. Las distancias hoy parecieran ser mas cortas. En gran medida, las personas cuentan con dispositivos móviles y computadoras que las comunican con cualquier lugar del mundo. Nos acercan. ¿Pero que hay de los que tenemos al lado? ¿Se forman o creamos medianeras que nos desconectan? Nos separan, nos acercan.

Las medianeras están ahí. Siempre, separando. El bien del mal, lo lejano de lo cercano, lo propio de lo ajeno. Separando el este, del oeste. En ocasiones separan. Pero otras veces dividen y otras tantas fraccionan, quiebran, parten. Están ahí ¿las ves?. Están en todos lados dando relieve a una horizontalidad interminablemente angustiante. Algunos se sienten protegidos por ellas, dan seguridad. Evitan el contacto con otros no deseados, o deseados. Siempre fueron físicas. Las ves (Te chocas).

El nuevo siglo nos invita a lo digital. Y las medianeras también se vuelven digitales, discretas. El nuevo orden fomenta lo físico-individual y el colectivo-virtual. Las medianeras digitales están ahí. No las ves, pero están. Muros binarios que invaden el mundo real con ceros y unos. Lo físico se vuelve virtual. Lo continuo, discreto. ¿Ahora las ves? El desafió es cruzarlas, treparlas, saltarlas. Tu destino puede estar ahí…. Del otro lado de una medianera.

Particularmente valoro y defiendo el desarrollo de las nuevas tecnologías. Pero, sin lugar a dudas, tenemos un disparador para pensarlas.




* Reflexión basada en la película Medianeras